El Juan Carlos I regresa a Rota tras obras en Navantia y vuelve al servicio de la Armada
El buque insignia de la Armada española, Juan Carlos I, ha regresado a la Base Naval de Rota tras varios meses de mantenimiento en los astilleros de Navantia en Puerto Real. El ingreso en dique se produjo el 17 de julio, y durante este tiempo la nave ha recibido una modernización profunda para asegurar su operatividad en los próximos años.
Durante la estancia se ha llevado a cabo una renovación técnica que ha permitido sustituir los antiguos PODs de propulsión por equipos de nueva generación. Se ha desmontado la planta previa, se han retirado decenas de componentes obsoletos y se han instalado sistemas más eficientes. Al mismo tiempo se han tendido más de 35.000 metros de cableado eléctrico, tanto de fuerza como de control, lo que ha permitido integrar el nuevo sistema propulsor con total fiabilidad. También se ha realizado un reconexionado de cableados preexistentes, aprovechando más de 31.000 metros reutilizables para optimizar los recursos.
El casco y la superestructura del Juan Carlos I han sido sometidos a una revisión exhaustiva. Se ha tratado la superficie exterior, se han renovado cadenas y anclas, y se han revisado hélices y estabilizadores. Más de 200 válvulas de fondo han sido sustituidas o puestas a punto. La protección catódica ha sido actualizada mediante nuevos ánodos y el sistema antiincrustante ha sido reforzado para garantizar su resistencia a largo plazo.
En el interior del buque se han ejecutado tareas para mejorar la habitabilidad. Se han renovado cocinas, aseos, cámaras frigoríficas y zonas de esparcimiento. El mantenimiento ha incluido también la limpieza, pintura y restauración de tanques de sentina, así como la puesta a punto de los sistemas vitales que permiten la vida a bordo.
Por último, los generadores diésel han sufrido una revisión integral que asegura su fiabilidad futura. Esta intervención es clave para dar soporte a la nueva planta de propulsión y mantener el suministro de energía necesario para el funcionamiento óptimo del buque.
Con estas mejoras, el buque insignia de la Armada Juan Carlos I vuelve a la Base Naval de Rota preparado para afrontar un nuevo ciclo operativo. Su regreso marca el cierre de una etapa técnica importante y da paso a una fase de pruebas próximamente de mar que confirmarán la eficacia de las intervenciones realizadas.
