Regreso a la Base Naval de Rota del USS Paul Ignatius tras ejercicios en el Atlántico
Llegada del USS Paul Ignatius DDG 117 a la Base Naval de Rota tras completar un periodo de actividad operativa en el Atlántico. El destructor ha participado en ejercicios navales conjuntos con Marruecos, desarrollados en aguas atlánticas.
Asimismo, el buque ha llevado a cabo misiones de presencia y vigilancia marítima en áreas del golfo de Bonny y del golfo de Guinea, zonas de interés estratégico por el intenso tráfico marítimo y la seguridad de las rutas comerciales.
El USS Paul Ignatius pertenece a la clase Arleigh Burke y responde a la variante de Inserción Tecnológica del Flight IIA. Esta configuración fue concebida como solución de transición entre los destructores del Flight IIA en servicio desde comienzos de siglo y los nuevos buques del Flight III que se incorporan progresivamente a la flota. El diseño del Paul Ignatius integra mejoras de sensores, software y sistemas de combate que posteriormente han sido consolidadas en las versiones más recientes de la clase.
Plataforma multimisión
El buque está concebido como una plataforma capaz de operar de forma simultánea en los ámbitos aéreos, de superficie y submarino. Su arquitectura de combate permite la gestión concurrente de amenazas de distinta naturaleza, con capacidad para integrarse en estructuras navales aliadas y operar bajo mando combinado. Este perfil resulta especialmente relevante en escenarios de alta densidad de tráfico marítimo y en entornos donde confluyen misiones de vigilancia, disuasión y defensa.
El núcleo del sistema de combate del Paul Ignatius es el Aegis en su configuración Baseline 9. Esta versión permite la defensa frente a ataques aéreos complejos, incluidos escenarios de saturación, y la integración de misiones de defensa contra misiles balísticos. El sistema combina radares, enlaces de datos y armamento en una única arquitectura de mando y control.
Sistema de lanzamiento vertical
El destructor dispone de 96 celdas del Sistema de Lanzamiento Vertical, distribuidas entre 32 a proa y 64 a popa. Esta capacidad permite una configuración flexible del armamento en función de la misión asignada. Las celdas pueden alojar misiles de defensa aérea, sistemas de defensa frente a misiles balísticos, misiles de ataque a tierra y munición antisubmarina.
Entre las capacidades previstas se incluyen misiles estándar para defensa aérea de zona, misiles ESSM para defensa de punto, interceptores SM 3 orientados a la defensa antimisiles balísticos, misiles de crucero Tomahawk para ataques de precisión contra objetivos terrestres y sistemas ASROC de lanzamiento vertical para la lucha antisubmarina.
Artillería y defensa cercana
El armamento principal de artillería lo constituye un cañón Mk 45 de cinco pulgadas situado en la proa. Este sistema permite el ataque contra blancos de superficie y el apoyo de fuego a operaciones en tierra, además de contribuir a la defensa frente a amenazas aéreas en determinadas condiciones.
Como última capa de protección, el buque está equipado con sistemas de defensa cercana Phalanx CIWS y SeaRAM. El primero emplea un cañón de 20 milímetros de alta cadencia, mientras que el segundo utiliza misiles de corto alcance guiados por sensores propios. Ambos sistemas están destinados a neutralizar amenazas que hayan superado las capas exteriores de defensa.
El conjunto se completa con montajes de ametralladoras Mk 38 de 25 milímetros, orientados a la protección frente a embarcaciones pequeñas y amenazas asimétricas en entornos litorales.
Capacidad antisubmarina y aviación embarcada
En el ámbito submarino, el USS Paul Ignatius cuenta con dos montajes triples de tubos lanzatorpedos Mk 32, compatibles con torpedos ligeros de distintas generaciones. Esta capacidad se ve reforzada por los sensores embarcados y por la aviación naval.
A diferencia de los primeros Arleigh Burke, el buque dispone de hangar doble y cubierta de vuelo apto para operar dos helicópteros MH 60R Seahawk. Estas aeronaves amplían de forma significativa el radio de acción en misiones de guerra antisubmarina, vigilancia marítima y búsqueda y rescate, además de facilitar la cooperación con otras unidades de superficie y aéreas.
