La Armada recibe en Rota a la fragata Álvaro de Bazán F-101
Llegada de la fragata Álvaro de Bazán F 101 a la Base Naval de Rota en el marco de sus trabajos previos a la modernización de media vida. La unidad mantiene su condición de cabeza de serie de la clase F 100 mientras avanza en los preparativos de un proceso que permitirá prolongar su servicio operativo hasta, al menos, el horizonte de 2045. La fragata ha completado recientemente una varada programada en los astilleros de Navantia Fene.
Perfil técnico del buque
La fragata Álvaro de Bazán presenta una eslora de 146,7 metros, una manga de 18,6 metros y un calado de 7,4 metros. Su sistema de propulsión combina dos turbinas de gas LM 2500 para altas velocidades, con un máximo de 28 nudos, y dos motores diésel Bazán para navegación de crucero.
El buque está equipado con el sistema de combate Aegis y el radar multifunción SPY 1D. Dispone de misiles SM 2 Block IIIB para defensa aérea de área. Cuenta además con capacidad antisubmarina mediante torpedos y el helicóptero SH 60B Seahawk. La F 101 está integrada en la 31 Escuadrilla de Escoltas, con base en Ferrol.
Trabajos recientes en astilleros
La F-101 salió del dique número 5 de Navantia Fene tras una varada que incluyó revisiones del casco, la planta propulsora y sistemas auxiliares. Estas actuaciones forman parte de los ciclos habituales de mantenimiento intermedio. Posteriormente, atracó en Forestal del Atlántico, donde se realizaron inspecciones adicionales y ajustes de carácter menor.
Alcance de la modernización
El Gobierno autorizó la ejecución del programa para las cinco fragatas de la clase F 100 con una inversión global estimada en 3.200 millones de euros. Navantia Ferrol actúa como principal responsable industrial, con una planificación aproximada de 120 meses.
La inversión inicial contempla estudios técnicos y los primeros trabajos sobre sistemas electrónicos. Incluye actuaciones en el radar SPY y en el sistema de combate Aegis Baseline S2.
El programa prevé la actualización de sensores, comunicaciones, guerra electrónica y software de combate. También se analizan integraciones futuras de nuevos sistemas de armas y mejoras relacionadas con la defensa frente a amenazas emergentes. La F 101 actuará como unidad de referencia para validar los procesos aplicables al resto de la serie.
Proyección operativa
La modernización permitirá abordar obsolescencias en sistemas de proceso, cableado y redes internas. También contempla mejoras en detección y gestión de amenazas aéreas y de superficie, incluidas las asociadas al empleo de drones.
Durante este proceso, las dotaciones deberán adaptarse a nuevos sistemas y procedimientos. La actualización de la clase F 100 permitirá mantener su presencia en misiones de escolta y defensa aérea en el marco de operaciones aliadas durante los próximos años.
