Las aeronaves regresan a la Base Naval de Rota tras la exhibición en Palos
La ría de Palos ha concentrado la atención del público durante la demostración organizada con motivo del centenario del vuelo del Plus Ultra. La exhibición se desarrolló bajo la presidencia de Su Majestad el Rey Felipe VI.
Tras la formación en tierra y los honores reglamentarios, el cielo tomó el protagonismo con una secuencia de pasadas y maniobras coordinadas que evocaron la tradición aeronáutica vinculada a este enclave histórico.
Al finalizar, las aeronaves regresaron a la Base Naval de Rota, desde donde emprendieron vuelo hacia sus bases de origen.
Los Corsarios del Ala 43
Tres aeronaves anfibias Canadair CL215T y CL415 del Ala 43, conocidas como Corsarios, protagonizaron las evoluciones de ala fija. Especializadas en la lucha contra incendios forestales, mostraron su capacidad de operación en entorno marítimo mediante aproximaciones a baja cota y pasadas sincronizadas sobre la lámina de agua.
Su diseño permite la toma y carga de agua en superficie, así como el despegue en distancias reducidas. Durante la exhibición realizaron maniobras que pusieron de relieve su estabilidad, potencia y precisión en vuelo. El característico esquema de colores y la inscripción Corsarios en el fuselaje reforzaron su identidad operativa ante el público asistente.
La Patrulla Aspa
Cinco helicópteros Eurocopter EC120 Colibrí de la Patrulla Aspa completaron el programa. La unidad, con base en la localidad granadina de Armilla, ejecutó una secuencia de vuelo en formación cerrada que exigió máxima coordinación entre pilotos.
Las maniobras incluyeron cruces, giros simultáneos y cambios de posición milimétricos. La compacidad de la formación y la limpieza de las trayectorias evidenciaron el nivel de adiestramiento de sus tripulaciones. Cada evolución fue seguida con atención y aplausos desde tierra, en un ambiente de respeto y admiración.

Recuerdo del Plus Ultra
La jornada tuvo como referencia permanente el vuelo realizado entre el 22 de enero y el 10 de febrero de 1926 por el hidroavión Plus Ultra. Aquel cruce del Atlántico Sur unió España y Argentina y consolidó la presencia de la aviación española en las grandes rutas oceánicas.
Cien años después, las maniobras sobre la ría de Palos han puesto de manifiesto aquella hazaña con las capacidades actuales de las Fuerzas Armadas. La combinación de precisión técnica y solemnidad institucional ha convertido a la exhibición en un homenaje aéreo a quienes abrieron camino sobre el océano.
