España lidera el CTF Atlantic durante un despliegue naval multinacional
La Armada continúa desarrollando el Despliegue Atlántico 26, una misión que este año adquiere una dimensión inédita al asumir España el mando del Commander Task Force Atlantic (CTF Atlantic), la estructura de mando de la OTAN encargada de dirigir una fuerza naval multinacional que desarrolla misiones de vigilancia, presencia y adiestramiento en el Atlántico Norte.
El despliegue inició una nueva fase tras la salida del grupo expedicionario español de Nueva York, ciudad que acogió la International Naval Review 250 y la Fleet Week, una concentración naval internacional que reunió durante varios días a unidades de numerosas marinas aliadas y buques escuela de distintos países. La presencia del grupo español permitió mostrar las capacidades expedicionarias de la Armada antes de iniciar la navegación hacia el Atlántico Norte.

Un nuevo cometido para la Armada
Desde el 1 de julio de 2026 y hasta el 30 de junio de 2027, el vicealmirante Juan Bautista Pérez Puig ejerce el mando del CTF Atlantic, responsabilidad asumida por el Spanish Maritime Forces Headquarters SPMARFOR.
Es la primera vez que la Armada española lidera esta organización creada tras la implantación de los nuevos Planes Regionales de la OTAN. El mando coordina la actividad de una fuerza multinacional integrada por más de 3.000 militares y unidades navales de España, Portugal, Estados Unidos, Canadá, Francia, Italia, Países Bajos, Bélgica, Alemania, Reino Unido, Noruega, Polonia, Letonia y Turquía, con la misión de mantener la vigilancia permanente del Atlántico Norte y reforzar la interoperabilidad entre las marinas aliadas.

Cinco buques españoles como núcleo del despliegue
El componente español está formado por el buque de proyección estratégica Juan Carlos I L-61, el buque de asalto anfibio Castilla L-52, las fragatas Blas de Lezo F-103 y Reina Sofía F-84, además del buque de aprovisionamiento de combate Patiño A-14.
Esta agrupación constituye el núcleo expedicionario del despliegue y permite desarrollar operaciones anfibias, defensa aérea, guerra antisubmarina, apoyo logístico y mando y control desde una única fuerza naval.

Japón aporta su escuadra de instrucción
Los días 8 y 9 de julio, frente a la costa de Nueva York, el CTF Atlantic desarrolló un ejercicio PASSEX con la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón.
La marina japonesa participó con el buque escuela JS Kashima TV-3508 y el destructor JS Yamagiri DD-152, dos unidades que realizan el tradicional crucero anual de formación de los futuros oficiales japoneses. Durante varios meses recorrerán distintos océanos realizando escalas y ejercicios con marinas aliadas antes de regresar a Japón.
El Ministerio de Defensa japonés destacó que el ejercicio permitió incrementar la cooperación con la OTAN mediante actividades de navegación táctica, intercambio de enlaces de datos, maniobras de aproximación, reabastecimiento de combustible en la mar, ejercicios fotográficos de formación e intercambio de personal entre los buques participantes.
Uno de los aspectos más destacados fue el embarque temporal de guardiamarinas españoles en los buques japoneses, mientras personal de la Japan Maritime Self-Defense Force realizó prácticas a bordo de la fragata Blas de Lezo F-103, favoreciendo el conocimiento mutuo de procedimientos y sistemas de trabajo.

Participación de la Marina Real de los Países Bajos
Las autoridades japonesas también confirmaron la participación de la fragata neerlandesa HNLMS Van Amstel F-831, integrada junto a las unidades españolas durante el PASSEX.
Su incorporación permitió ampliar el carácter multinacional del ejercicio y poner en práctica procedimientos comunes entre tres marinas que habitualmente participan en operaciones de la OTAN. Este dato no había sido desarrollado en la información difundida inicialmente por la Armada española.
Ejercicio conjunto con Canadá
Tras abandonar la zona de Nueva York, el grupo naval continuó su derrota hacia el Atlántico Norte, donde los días 13 y 14 de julio llevó a cabo un nuevo PASSEX con la fragata canadiense HMCS St. John’s FFH-340, perteneciente a la clase Halifax y basada en Halifax, Nueva Escocia.
Durante las maniobras se desarrollaron ejercicios de guerra antisubmarina, guerra de superficie, defensa antiaérea, tiro naval y reabastecimiento en la mar, incrementando la coordinación táctica entre las unidades participantes y la integración de procedimientos operativos.
Rumbo a Islandia
Concluidos los ejercicios PASSEX con las marinas de Japón y Canadá, la agrupación naval continúa su navegación hacia Islandia, donde efectuará una de las escalas previstas dentro del Despliegue Atlántico 26 antes de emprender el regreso a la Base Naval de Rota.
La llegada a Reikiavik situará a las unidades españolas en uno de los principales puntos de apoyo para las fuerzas navales aliadas que operan en el Atlántico Norte. La capital islandesa recibe periódicamente buques de la OTAN y de marinas asociadas que participan en despliegues y actividades de cooperación en esta región.
La escala coincide con un periodo de intensa actividad aliada en Islandia, que durante los últimos meses ha acogido diversas reuniones y actividades multinacionales vinculadas a la coordinación de operaciones en el Atlántico Norte. La posición estratégica de la isla, entre América del Norte y Europa, convierte sus aguas y puertos en un enclave habitual para las agrupaciones navales que desarrollan misiones en esta zona.
Tras su estancia en Islandia, la agrupación continuará el programa operativo previsto por el Commander Task Force Atlantic CTF Atlantic, completando un despliegue que habrá permitido incrementar la interoperabilidad con marinas aliadas y asociadas mediante una sucesión de ejercicios y actividades desarrollados a ambos lados del Atlántico.
Un despliegue con proyección internacional
Más allá de las maniobras tácticas, el Despliegue Atlántico 26 está permitiendo reunir bajo un mismo mando a unidades navales de numerosos países aliados, reforzando la capacidad de actuación conjunta en un entorno marítimo de gran actividad.
La sucesión de escalas internacionales, la participación en la International Naval Review celebrada en Nueva York y los ejercicios desarrollados posteriormente con Japón, Canadá y los Países Bajos reflejan el elevado grado de integración alcanzado por la Armada española al frente del Commander Task Force Atlantic, una responsabilidad que mantendrá durante los próximos doce meses.
Regreso a la Base Naval de Rota
Con la escala prevista en Reikiavik finalizará la fase operativa del Despliegue Atlántico 26. A partir de ese momento, la agrupación naval iniciará el tránsito de regreso a España, poniendo fin a una misión que durante cerca de dos meses habrá combinado ejercicios multinacionales, presencia naval y actividades de vigilancia en el Atlántico Norte bajo el mando español del Commander Task Force Atlantic CTF Atlantic.
El despliegue concluirá a finales de este mes de julio, una vez completadas las actividades programadas en el Atlántico Norte. Tras ello, las diferentes unidades pondrán rumbo a sus puertos base, entre ellos la Base Naval de Rota y el Arsenal Militar de Vigo, donde darán por finalizada su participación en el Despliegue Atlántico 26.
