La F-101 pone a prueba su capacidad de combate en RIMPAC
La fragata F-101 Álvaro de Bazán ha protagonizado uno de los hitos más relevantes de su despliegue en el Pacífico al efectuar el lanzamiento de un misil antibuque Harpoon durante un ejercicio SINKEX en el marco de RIMPAC 2026. La acción tuvo lugar el 17 de julio sobre el antiguo buque de asalto anfibio estadounidense USS Peleliu LHA-5, utilizado como blanco tras haber sido retirado del servicio y acondicionado para este tipo de ejercicios.
El lanzamiento se produjo en aguas próximas al archipiélago de Hawái, donde continúa desarrollándose RIMPAC, cuya finalización está prevista para el 31 de julio. El ejercicio reúne este año a 30 naciones, más de 30 buques de superficie, cinco submarinos, más de 206 aeronaves, 15 fuerzas terrestres y alrededor de 30.000 militares, consolidándose como el mayor adiestramiento naval multinacional del mundo.
Un hundimiento controlado con alto valor táctico
Aunque el hundimiento del objetivo constituye la imagen más llamativa de un SINKEX o Sinking Exercise, la finalidad de estas operaciones va mucho más allá de destruir un buque fuera de servicio.
Estos ejercicios permiten evaluar el comportamiento real de los sistemas de armas, validar tácticas de combate naval, comprobar el funcionamiento de los sensores y de los enlaces de datos tácticos y adiestrar a las dotaciones en condiciones próximas a un conflicto de alta intensidad.
Antes del inicio de la operación se establecen amplias zonas de exclusión para el tráfico marítimo y aéreo. Paralelamente se aplican estrictos protocolos medioambientales, retirando previamente del buque todos los materiales contaminantes y adoptando medidas para proteger la fauna marina.

Coordinación con la Marina de Japón
Uno de los aspectos más destacados del ejercicio fue la actuación coordinada entre la F-101 Álvaro de Bazán y el destructor japonés JS Kongo DDG-173, que participaron conjuntamente en el ataque contra el mismo objetivo.
La operación puso a prueba la interoperabilidad entre ambas unidades, demostrando la capacidad de integrar sistemas de combate, intercambio de información táctica y coordinación de fuegos entre dos marinas aliadas durante una misión compleja.
Un despliegue de cinco meses en el Pacífico
La fragata F-101 Álvaro de Bazán, integrada en la 31 Escuadrilla de Superficie con base en Ferrol, inició su despliegue el pasado mes de mayo rumbo al Pacífico.
Tras cruzar el canal de Panamá, el buque recaló en Pearl Harbor, donde permaneció durante la fase preparatoria del ejercicio antes de incorporarse a las operaciones en la mar.
La participación española en RIMPAC permitirá continuar el adiestramiento junto a algunas de las marinas más avanzadas del mundo antes de completar un despliegue superior a cinco meses en el océano Pacífico.
Un ejercicio con más de medio siglo de historia
Celebrado por primera vez en 1971, RIMPAC se organiza cada dos años bajo el liderazgo de la U.S. Navy y del U.S. Indo-Pacific Command. Su objetivo es reforzar la interoperabilidad entre las marinas aliadas mediante operaciones de defensa aérea, guerra antisubmarina, combate de superficie, operaciones anfibias, interdicción marítima y ejercicios con fuego real.
La presencia de la F-101 Álvaro de Bazán en este escenario confirma la capacidad de la Armada para integrarse en operaciones navales multinacionales de máxima exigencia, donde la coordinación entre sistemas de combate y la preparación de las dotaciones resultan determinantes para el éxito de la misión.
