Cuatro buques de la Armada relevan a sus comandantes en Cádiz
Los cuatro buques de la Armada integrados en el Mando de las Unidades de Acción Marítima en Cádiz han renovado a sus comandantes. Las ceremonias de entrega de mando se celebraron en diferentes escenarios, desde la navegación por la bahía de Cádiz hasta la Base Naval de La Carraca y las propias unidades.
El primer relevo correspondió al remolcador de altura La Graña A-53, celebrado el 9 de julio en la mar. El Teniente de Navío Luis Astorga Boccherini asumió el mando en sustitución del Teniente de Navío Juan Antonio Rodríguez-Guerra Salgueiro. La unidad tiene entre sus cometidos el apoyo al adiestramiento de otros buques, además de participar en ejercicios de remolque y vigilancia marítima.
La Armada mantiene La Graña – A-53 con base en la Estación Naval de Puntales. Se trata de un remolcador de altura de 33 metros de eslora y 670 toneladas de desplazamiento, empleado también como plataforma de apoyo para actividades de adiestramiento de otras unidades.
Apoyo logístico y vigilancia marítima
El 17 de julio, en la Base Naval de La Carraca, el Capitán de Corbeta Pedro López Montoya recibió el mando del buque auxiliar Mar Caribe A-101 de manos del Capitán de Corbeta Álvaro de Agustín Búa. El comandante saliente había permanecido dos años al frente de la unidad y había recorrido más de 9.390 millas, principalmente en misiones de apoyo logístico a los peñones e islas de soberanía del norte de África y a la isla de Alborán.
El Mar Caribe A-101, con base en la Estación Naval de Puntales, desarrolla entre sus cometidos el apoyo logístico y el transporte de material, además de operaciones de remolque, salvamento y apoyo a otras unidades.
El 21 de julio se produjo el relevo en el patrullero de altura Vigía P-73. El Capitán de Corbeta Luis Felipe Bausá García sustituyó al Capitán de Corbeta Alfredo Rodríguez González, que había ejercido el mando durante dos años y acumulado más de 200 días de mar. El buque desarrolla misiones de presencia, vigilancia y disuasión en los espacios marítimos de soberanía e interés nacional.
El Vigía P-73, integrado en la Fuerza de Acción Marítima, tiene su base en la Estación Naval de Puntales y cuenta con 70 metros de eslora y una dotación de 47 personas. Entre sus cometidos figuran la vigilancia marítima, el reconocimiento del tráfico y la colaboración con otros organismos del Estado.
El último relevo, a bordo del Medas
El ciclo se cerró el 23 de julio con la entrega de mando del patrullero Medas P-26. El Teniente de Navío Pablo Martínez Truchaud relevó al Teniente de Navío Santiago González-Aller Rodríguez.
El Medas P-26 pertenece a la clase Anaga y tiene su base en la Estación Naval de Puntales desde 2012. Construido en los astilleros de la antigua Empresa Nacional Bazán en San Fernando, fue botado en diciembre de 1980 y cumplirá 45 años de servicio el próximo 16 de diciembre.
Los cuatro buques comparten su pertenencia a las unidades de la Fuerza de Acción Marítima en Cádiz y desarrollan cometidos relacionados con la presencia naval, la vigilancia de los espacios marítimos de soberanía e interés nacional y la colaboración con otros organismos con competencias en la mar.
