ArmadaPortada

El Juan Carlos I L-61 vuelve al dique de Puerto Real para optimizar su nueva propulsión

El buque Juan Carlos I L-61 ha entrado nuevamente en el dique de Navantia Puerto Real para realizar una intervención técnica sobre su sistema de propulsión. Los trabajos, que se desarrollarán durante cuatro semanas, tienen como objetivo ajustar y optimizar los dos POD instalados durante la modernización realizada el pasado año.

Una mejora sobre el sistema instalado en 2025

La actuación llega después de varios meses de pruebas en la mar con el nuevo sistema de propulsión. La Armada ha previsto aplicar ahora una mejora de diseño desarrollada en colaboración con ABB Marine & Ports para aumentar la resiliencia tecnológica de la plataforma.

No se trata de una nueva sustitución de los propulsores. Los trabajos se centran en introducir una actualización sobre el sistema instalado en 2025, una solución que, según la Armada, ya se está estandarizando en otros buques equipados con el mismo sistema.

Durante la permanencia en dique seco, Navantia realizará además trabajos complementarios de habitabilidad y sustitución de equipos. La inmovilización está prevista hasta finales de octubre, momento en el que el buque deberá recuperar su disponibilidad para afrontar su próximo calendario operativo.

Completada la intervención debe afrontar un calendario internacional.

Una intervención posterior a la modernización de 2025

El Juan Carlos I ya permaneció varios meses en Navantia Puerto Real durante 2025 dentro de un amplio programa de mantenimiento y modernización. Aquella actuación incluyó la sustitución de los dos antiguos propulsores Siemens por dos unidades azimutales ABB Azipod MO1800.

El proyecto, contratado por unos 30 millones de euros, tenía entre sus objetivos solucionar los problemas de vibraciones inducidas por el sistema anterior y mejorar las prestaciones y la sostenibilidad de la propulsión durante la segunda mitad de la vida operativa del buque.

Los trabajos de 2025 requirieron el desmontaje de los antiguos POD, la retirada de 48 equipos asociados al sistema anterior y la instalación de 50 nuevos equipos. También fue necesario tender y conectar más de 35.000 metros de cableado de fuerza y control, además de reutilizar  otros 31.000 metros. En el proyecto participaron una media de 300 trabajadores y más de 35 empresas especializadas.

La actual entrada en dique se produce, por tanto, después de esa primera fase de modernización y de un periodo de pruebas destinado a comprobar el funcionamiento del nuevo sistema en condiciones reales de navegación.

El Juan Carlos I tiene 231 metros de eslora, 32 metros de manga y un desplazamiento de 26.000 toneladas. Su propulsión eléctrica dispone de dos POD de 11 megavatios cada uno.

La plataforma está diseñada para desempeñar tanto misiones anfibias como operaciones aéreas. En configuración anfibia puede transportar y operar hasta 30 aeronaves entre helicópteros medios y pesados. Cuando actúa con perfil de portaaviones, su capacidad prevista permite operar entre 10 y 12 aviones F-35B o AV-8B+, además de un número similar de helicópteros.

La combinación de ambas capacidades permite al buque desempeñar funciones de transporte y proyección de fuerzas, apoyo a operaciones anfibias y empleo de aeronaves desde su cubierta de vuelo.

Preparado para un nuevo despliegue

Durante las cuatro semanas se concentrarán los trabajos sobre el sistema de propulsión y otras actuaciones de mantenimiento que pueden ejecutarse mientras el buque permanece en dique seco.

Una vez completada la intervención, el Juan Carlos I deberá recuperar su plena disponibilidad para afrontar un calendario que incluye un despliegue internacional de larga duración.

Agustín de la Poza

Agustín de la Poza

Agustín de la Poza es un periodista local con una dedicación especializada en asuntos marítimos, con énfasis en la Armada española y la Base Naval de Rota. Su trabajo combina la investigación documental con testimonios, entrevistas y material histórico, lo que le permite ofrecer una mirada cercana al impacto social, humano y estratégico de la presencia naval en Rota y su entorno. Trayectoria destacada Es autor del libro Base Naval de Rota, 60 años. A medio camino entre la anécdota y la historia, en el que recopila vivencias personales, entrevistas con testigos y datos inéditos relacionados con el desarrollo de la base y su influencia en la localidad. Rota al dia En su labor periodística, Agustín documenta las actividades navales que ocurren en la base: visitas de buques, maniobras, desplazamientos y obras logísticas. En redes sociales comparte fotografías, crónicas del día a día naval y observaciones técnicas de las unidades marítimas que arriban a Rota. X (formerly Twitter) +2 Instagram +2 Tiene una vinculación personal y emocional con la base Naval de Rota: de hecho, explica que su interés parte de la historia familiar, pues su padre fue uno de los trabajadores que participó en la construcción del recinto militar. Rota al dia Presentó su libro en el Castillo de Luna, en un acto con la comunidad local, para hacer accesible esa memoria colectiva e historias de la convivencia diaria entre Rota y la base naval.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *