Base Naval y el origen del modelo de pizzerías en el casco urbano
El hostelero Narciso Santa-María, conocido en Rota como Chicho, será el padrino del VII Festival de la Pizza. Su trayectoria profesional suma 54 años en el sector, de los cuales 49 los desarrolló como coctelero en el pub El Dardo. Su designación reconoce una vinculación prolongada con la hostelería local y con la evolución del ocio nocturno en el municipio.
Rota prepara del 12 al 15 de marzo una nueva edición de esta cita gastronómica. En la actualidad funcionan en la localidad en torno a cuarenta pizzerías activas. Con una población cercana a los 29.800 habitantes, la proporción se sitúa en un establecimiento por cada 725 residentes, un índice poco habitual en ciudades de tamaño similar. En Estados Unidos existen referencias de concentraciones elevadas en núcleos como Scranton en Pensilvania.
La herencia del Dutch Club
El desarrollo de esta actividad en Rota tiene un punto de inflexión documentado el miércoles 5 de junio de 1963 con la apertura del Dutch Club, situado junto a la plaza de Nuestro Padre Jesús Nazareno. El establecimiento fue impulsado por el napolitano Vicente Trinche di Lorenzo y su esposa Elisabeth Van Boetzelaer, quienes junto a su hijo Pepe Trinche implantaron una metodología basada en masa fina elaborada en el propio local.
Este episodio fue recogido en el libro Base Naval de Rota 60 años y difundido igualmente en redes sociales en marzo del pasado año, dentro del trabajo de investigación sobre la implantación de la pizza en la localidad.
Durante aquellos años diversos profesionales de la hostelería roteña conocieron de primera mano la técnica de elaboración. Con el tiempo algunos iniciaron negocios propios en el entorno de la plaza Jesús Nazareno, extendiendo el modelo y consolidando una nueva línea de actividad.
La oferta combinaba técnica italiana con productos como tomate, ajo picado, queso holandés de bola, jamón york, chorizo picante, aceitunas y champiñones. También figuraba la pizza de almejas enteras vongole. El acabado incluía aceite de oliva virgen aplicado en crudo tras la salida del horno, un rasgo distintivo del establecimiento.
Las elaboraciones alcanzaron una notable aceptación, especialmente entre la comunidad estadounidense vinculada a la Base Naval.
En la actualidad persiste una singularidad en Rota con la presencia de pizzerías y locales de comida rápida en primera línea de playa, una distribución comercial que en otros destinos turísticos suele reservarse a restaurantes convencionales.

El eje estratégico de las Bases
La implantación de la pizza en España no fue homogénea. Durante las décadas de los cincuenta y sesenta se concentró en áreas vinculadas a instalaciones aeronavales estadounidenses. En Madrid abrió en 1958 el restaurante Alduccio con clientela asociada al entorno de Torrejón de Ardoz. En Zaragoza surgió la Pizzería Los Italianos bajo una dinámica similar. En Morón de la Frontera la presencia fue más limitada.
En Rota, la integración fue distinta al asentarse en el centro urbano y convertirse en parte del tejido comercial estable. Este proceso encuentra paralelismos en ciudades portuarias como Marsella, donde la inmigración napolitana configuró una oferta que con el tiempo alcanzó gran implantación.
Italia, Turquía y Grecia en el contexto internacional
La referencia técnica continúa siendo la pizza napolitana codificada a finales del siglo XIX en Nápoles. Los estándares tradicionales fijan un diámetro aproximado de 32 centímetros y un borde definido.
En América del Norte, la primera pizzería con licencia oficial fue Lombardi’s, fundada en 1905 en Nueva York. Décadas después, en 1962, el inmigrante griego Sam Panopoulos ideó en Canadá la denominada pizza hawaiana, incorporando piña y jamón en Ontario, lo que desmonta su supuesta procedencia insular.
En Turquía existe una tradición propia con masa alargada con rellenos variados horneada en horno de piedra. En Grecia se popularizó una versión adaptada con ingredientes locales y mayor presencia de queso feta. Estos ejemplos muestran cómo un producto originado en Italia ha sido reinterpretado en distintos contextos culturales y portuarios, fenómeno que en Rota quedó vinculado a la presencia de la Base Naval y a la interacción cotidiana con la comunidad estadounidense.
