La Armada completa Noble Shield con el Cantabria A-15 en el Mediterráneo
Parada técnica del buque de aprovisionamiento de combate Cantabria A-15 en la Base Naval de Rota tras su participación en la Operación Noble Shield, desarrollada en aguas del Mediterráneo. La escala se produce antes de poner rumbo a su base en el Arsenal Militar de Ferrol.
El Cantabria se integró en la agrupación aliada con la misión de proporcionar apoyo logístico a las fuerzas desplegadas. Durante el ejercicio contribuyó al sostenimiento de las unidades participantes y a las tareas de vigilancia y control en el área de operaciones. Durante su participación, el Cantabria cumplió funciones de reabastecimiento en alta mar para unidades de superficie de la OTAN, proporcionando combustible, víveres, repuestos y otros suministros esenciales. Estas operaciones de aprovisionamiento permiten a los buques de combate permanecer en zona desplegada sin necesidad de regresar a puerto para reabastecer, facilitando la continuidad de las patrullas y ejercicios multinacionales planeados dentro del marco operativo aliado.
Parte de estas actividades se organizaron en torno a ejercicios prácticos de interoperabilidad diseñados para evaluar procedimientos de mando y control, comunicaciones y operaciones combinadas en escenarios de crisis simulada. La participación del buque español en estas actividades contribuye a homogeneizar técnicas y protocolos entre unidades de diferentes países integrantes de la OTAN.
Al embarcar personal especializado, el Cantabria también operó con elementos de la Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) perteneciente a la Duodécima Escuadrilla de Aeronaves y un Equipo Operativo de Seguridad (EOS) de Infantería de Marina. Estos componentes ampliaron las capacidades de vigilancia y protección de la plataforma logística durante las distintas fases del despliegue aliado.
La operación Noble Shield forma parte de las iniciativas permanentes de la OTAN para mantener un nivel de alerta y presencia naval en el Mediterráneo, región que concentra una elevada densidad de tránsito comercial y energética. Además de tareas de disuasión y vigilancia, la operación incluye la coordinación de patrullas, identificación de tráfico marítimo y ejercicios combinados con unidades de superficie de países aliados.
La capacidad de este buque para sostener a otras unidades en alta mar constituye un elemento clave en el despliegue continuo y en la ejecución de misiones que requieren presencia marítima prolongada sin interrupciones.
Con el cierre de la operación y el regreso de las unidades a sus bases de origen, la SNMG-2 concluye otro ciclo de rotación que refuerza la interoperabilidad entre fuerzas aliadas en un área estratégica.
