La Armada despliega desde Rota a la fragata Cristóbal Colón en el Steadfast Dart 26
La fragata Cristóbal Colón F-105 inicia su navegación desde la Base Naval de Rota con destino al norte de Europa para incorporarse al ejercicio aeronaval Steadfast Dart 26. Steadfast Dart 26 constituye uno de los principales ejercicios aliados del año y movilizará a unos 10.000 militares procedentes de 11 países. El calendario principal de actividades se concentra entre la primera y la tercera semana de febrero.
Participación de la Armada española
La Armada española participa en el ejercicio con medios navales, aéreos y de mando. El buque de asalto anfibio Castilla L-52 actúa como plataforma de mando del componente marítimo aliado, mientras que la fragata Cristóbal Colón F-105 se integra como escolta de alta capacidad en las fuerzas desplegadas. A estos medios se suman otras unidades navales y aéreas que operan de forma coordinada.
La participación española se refuerza con la presencia de la agrupación permanente SNMG 1, que opera bajo mando español. Esta fuerza naval mantiene una coordinación estrecha con las unidades desplegadas desde Rota, lo que permite evaluar procedimientos comunes y capacidades de mando en un entorno multinacional.
Objetivos operativos y capacidad de reacción
El objetivo principal del ejercicio es comprobar la capacidad real de la Alianza para proyectar fuerzas en un plazo reducido desde distintas bases nacionales. El adiestramiento evalúa la convergencia de unidades en tiempo y espacio sobre un mismo teatro de operaciones y la capacidad de sostener operaciones conjuntas prolongadas.
Steadfast Dart 26 se basa en un escenario de conflicto simulado frente a un adversario con capacidades comparables en todos los dominios. El planteamiento incluye operaciones terrestres, aéreas, marítimas, espaciales y ciberespaciales, con especial atención a la interoperabilidad entre ejércitos y marinas que operan bajo procedimientos estandarizados de la OTAN.
Fases del despliegue aliado
El ejercicio se estructura en dos grandes fases. La primera se centra en el despliegue estratégico de fuerzas desde sus bases de origen hacia Alemania y otros puntos de Europa Central. En esta etapa se emplean medios ferroviarios, marítimos y aéreos, tanto civiles como militares.
Esta fase permite validar rutas logísticas, capacidades de carga y descarga, tiempos de tránsito y coordinación entre autoridades nacionales y aliadas. Algunas unidades deben alcanzar sus áreas de reunión en un plazo aproximado de diez días, lo que impone exigencias elevadas de planificación y ejecución.
Operaciones tácticas en Alemania y el Báltico
La segunda fase del ejercicio tiene un carácter plenamente táctico. Incluye operaciones coordinadas en todos los dominios de la operación, con énfasis en la integración de mandos y en el apoyo mutuo entre componentes. Las actividades se desarrollan tanto en territorio alemán como en aguas del mar Báltico.
En este marco se programan desembarcos anfibios en litorales bálticos, operaciones de superioridad aérea, misiones de vigilancia marítima y actividades de defensa cibernética. También se contemplan simulaciones de apoyo de fuegos en profundidad en campos de maniobras alemanes.
Proyección terrestre y operaciones especiales
El componente terrestre español ha iniciado su proyección mediante convoyes ferroviarios y embarques de material pesado. El despliegue incluye vehículos VAMTAC, medios de apoyo y contenedores logísticos que se concentran de forma progresiva en nodos de transporte designados antes de su traslado hacia Centroeuropa.
El contingente español está integrado por unos 1.500 militares pertenecientes a la Armada, el Ejército de Tierra y el Ejército del Aire y del Espacio. El personal afronta varias semanas de actividad continuada en condiciones de clima frío y con una elevada densidad de operaciones.
En el ámbito marítimo, las dotaciones del Castilla, la Cristóbal Colón y el resto de unidades realizan ejercicios de organización interna, rol de combate, control de daños y maniobras aéreas con helicópteros y aeronaves de ala fija. Estas actividades se complementan con prácticas de enlace de datos tácticos con otras marinas aliadas.
La logística constituye uno de los pilares del ejercicio. El buque de transporte logístico Ysabel A-06 actúa como uno de los principales ejes del movimiento de material pesado. La unidad ha iniciado la secuencia de desplazamientos desde la base de Cartagena.
Continuidad en el flanco europeo
Una vez concluida la fase principal de Steadfast Dart 26, las maniobras enlazarán con el ejercicio nacional alemán Quadriga. Esta continuidad permitirá mantener la presencia de unidades españolas en el área hasta comienzos de marzo, con periodos de integración con fuerzas anfitrionas y fases finales de repliegue escalonado.
Las unidades navales prolongarán su actividad en el Báltico y el mar del Norte, donde completarán ejercicios de vigilancia marítima, guerra antisubmarina y protección de líneas de comunicación.
