La fragata Victoria F-82 regresa a la Base Naval de Rota tras seis meses en Atalanta
La llegada del buque a Rota marca el final de una rotación operativa iniciada en el último trimestre de 2025. Durante el despliegue la fragata se integró en la fuerza naval europea desplegada en el Cuerno de África, bajo el mando de la misión EUNAVFOR Atalanta. El relevo en la zona se produjo a mediados de febrero cuando la fragata Canarias F-86 asumió las tareas que hasta ese momento desempeñaba la Victoria en el área de operaciones.
La fragata Canarias había zarpado previamente desde la Base Naval de Rota para incorporarse a la misión y efectuar el traspaso de responsabilidades en aguas del Índico. La rotación forma parte del sistema habitual de relevos que mantiene la Unión Europea para garantizar la continuidad del dispositivo naval en la región.
Tras completar el relevo, la Victoria inició el tránsito de regreso a España con varias escalas logísticas durante el trayecto hacia el Mediterráneo. Una de las paradas técnicas se realizó en Malta antes de continuar la navegación hacia la Base Naval de Rota.
Actividad operativa durante la misión
Durante su participación en Atalanta la fragata desarrolló patrullas de vigilancia marítima, seguimiento del tráfico mercante y apoyo a la seguridad de las rutas marítimas que atraviesan el golfo de Adén y la cuenca de Somalia. La misión mantiene presencia permanente en esta zona para prevenir ataques contra buques mercantes y pesqueros que transitan por uno de los corredores marítimos más transitados del mundo.
Entre las intervenciones más destacadas del despliegue figura la actuación frente al secuestro del petrolero Hellas Aphrodite con bandera de Malta. La fragata española participó en la liberación del buque tras detectar el incidente en aguas del océano Índico y desplegar medios aéreos y equipos especializados para asegurar la embarcación. La tripulación formada por veinticuatro marinos fue localizada a salvo en la ciudadela del buque y posteriormente evacuada sin que se registraran heridos.
La operación incluyó el empleo del helicóptero embarcado, sistemas aéreos no tripulados y un equipo de operaciones especiales que efectuó el reconocimiento del mercante. Tras la presión ejercida por los medios desplegados desde la fragata los piratas abandonaron el buque, lo que permitió restablecer el control del petrolero y garantizar la seguridad de su tripulación.
Capacidades del buque
La Victoria pertenece a la clase Santa María y está integrada en la 41 Escuadrilla de Escoltas con base en Rota. Fue construida en los astilleros de Ferrol como desarrollo del diseño estadounidense Oliver Hazard Perry y entró en servicio en 1987.
El buque tiene una eslora de 138 metros y un desplazamiento de 3900 toneladas. Su sistema de propulsión se basa en turbinas de gas LM-2500 que le permiten alcanzar velocidades cercanas a los 29 nudos. Dispone de cubierta y hangar para helicópteros navales Seahawk y cuenta con sensores y sistemas de combate orientados principalmente a la guerra antisubmarina, defensa aérea de zona cercana y vigilancia marítima.
Durante el despliegue en el Índico la fragata operó con una unidad aérea embarcada y con equipos de Infantería de Marina y guerra naval especial, integrados en el dispositivo de seguridad marítima de la operación europea.
La misión Atalanta
La operación Atalanta se desarrolla desde 2008 bajo mandato de la Unión Europea y tiene como objetivo principal proteger el tráfico marítimo internacional frente a la piratería y apoyar la seguridad en la región del Cuerno de África. Sus patrullas cubren una amplia zona que incluye el golfo de Adén, la cuenca de Somalia y áreas del océano Índico occidental.
España mantiene una participación continuada en esta misión con unidades navales, aeronaves de patrulla marítima y personal destinado en los distintos cuarteles generales de la operación. El mando operacional de Atalanta se encuentra en la Base Naval de Rota, lo que convierte a esta instalación en uno de los centros de planificación y coordinación de la misión.
