La fragata Canarias F-86 regresa a Rota tras cinco meses desplegada en la Operación Atalanta
La fragata Canarias F-86 ha regresado a la Base Naval de Rota tras concluir su participación en la Operación Atalanta de la Unión Europea. El buque había zarpado de estas mismas instalaciones el 3 de febrero para incorporarse a la fuerza naval desplegada en el mar Rojo, el golfo de Adén y el océano Índico.
La llegada puso fin a un despliegue de 140 días durante el que la unidad recorrió más de 27.000 millas náuticas y desarrolló nueve patrullas en una de las principales áreas de tránsito marítimo entre Europa, Asia y África.

Tránsito de regreso
Tras ser relevada por la fragata Numancia F-83 en Yibuti el pasado 5 de junio, la Canarias F-86 inició su regreso hacia España. Durante el tránsito efectuó varias escalas en el Mediterráneo antes de permanecer en Cartagena dos días antes de completar su llegada a la Base Naval de Rota.
A su llegada congregó en el muelle a familiares y allegados de la dotación, compuesta por más de 200 militares.

Operación multinacional
Durante la misión, la Canarias F-86 operó integrada en una agrupación naval en la que participó la fragata italiana Emilio Bianchi F-589, buque que ejerció funciones de mando dentro de la fuerza desplegada por la Unión Europea.
La actividad operativa incluyó ejercicios y maniobras con unidades de distintos países. Entre ellas figuraron la propia Emilio Bianchi F-589 de la Marina Militare italiana, el destructor Yuudachi DD-103 de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón y el buque de aprovisionamiento Jacques Chevallier A-725 de la Marina Nacional francesa.
Estas actividades permitieron desarrollar procedimientos comunes entre unidades de distintas marinas presentes en el área de operaciones.

Cooperación en África oriental
Además de las tareas de vigilancia marítima, la fragata participó en actividades de cooperación con la Marina de Madagascar y con los guardacostas de Yibuti.
Durante el despliegue realizó escalas en distintos puertos del océano Índico occidental, entre ellos Mombasa, en Kenia, Victoria, en Seychelles, y Antsiranana, en Madagascar. Estas visitas se enmarcaron en las actividades habituales de relación con autoridades civiles y militares de los países incluidos en el área de interés de la operación.
Seis despliegues en Atalanta
La Canarias F-86, sexta unidad de la clase Santa María, fue entregada a la Armada en 1994. La misión finalizada ahora constituye su sexta participación en la Operación Atalanta desde la puesta en marcha de la fuerza naval europea en diciembre de 2008.
España mantiene de forma continuada una unidad naval en esta operación desde su creación. Además, desde 2019 el Cuartel General de Atalanta se encuentra establecido en la Base Naval de Rota, desde donde se dirige el planeamiento y control de la misión europea.
La Operación Atalanta desarrolla cometidos relacionados con la protección de buques vulnerables, la vigilancia marítima, la prevención de actividades de piratería y la contribución a la lucha contra el tráfico ilícito en el océano Índico occidental y zonas adyacentes.
