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España cuenta con una de las mejores Armadas del mundo

Las fragatas “Navarra” y “Cristóbal Colón” se encuentran desplegadas en el mar Mediterráneo integradas en la Standing NATO Maritime Group 2 (SNMG-2). Además de realizar actividades de vigilancia y disuasión, las citadas unidades desarrollarán operaciones e interoperabilidad con marinas aliadas, entre ellas las de Italia y Grecia.

Asimismo, participarán en el ejercicio Neptune Strike 26.4 (NEST 26.4), reforzando su preparación para operar de manera combinada en escenarios navales de distinta naturaleza. A bordo de la fragata «Navarra» y ejerciendo el mando de este grupo naval, se encuentra el Comandante de la 41ª Escuadrilla de Escoltas (COMANDES-41), el CN D. Rafael Mira Calvo, junto a su Estado Mayor.

¿Qué significa para usted ser el Comandante de la 41ª Escuadrilla de Escoltas de la Armada? ¿Qué papel desempeña el Estado Mayor de COMANDES-41 durante una navegación como esta?

Es un auténtico privilegio para mí poder mandar la 41ª Escuadrilla de Escoltas. Una unidad de élite de la Fuerza de Combate de la Armada compuesta por 6 fragatas, un Estado Mayor y más de 1.300 hombres y mujeres. He pasado más de 11 años de mi carrera profesional destinado en estos buques y el poder llegar a estar al frente de ellos y de sus excelentes dotaciones es, sin duda, un motivo de mucho orgullo personal y profesional.

En una operación como la que estamos realizando, mi Estado Mayor es mi principal órgano de apoyo y asesoramiento. Su labor es fundamental para que yo pueda tomar las decisiones correctas relativas al planeamiento, coordinación, dirección y control de las diferentes operaciones que realizamos en la mar, y de las actividades de diplomacia de defensa y apoyo a la industria nacional que realizaremos en puerto.

¿Cuál es, desde su perspectiva como comandante, el principal desafío de dirigir varias fragatas durante un despliegue de estas características?

Es un despliegue que tiene cierta complejidad por las diferentes misiones y operaciones que vamos a realizar. El hecho de participar de manera simultánea o consecutiva en una operación nacional y tres operaciones OTAN: Sea Guardian, Noble Shield y Neptune Strike, cada una con unos cometidos y relaciones de mando diferentes, hace que el principal desafío sea la necesidad de coordinar muy bien la actividad de las fragatas para que puedan llevar a cabo cada una de las misiones asignadas en función de sus capacidades.

CN Mira, Comandante de agrupación naval de la Armada
CN Mira, Comandante de agrupación naval de la Armada

¿Es difícil mandar una agrupación naval en un entorno multinacional?

El grado de interoperabilidad con nuestros aliados en la mar es muy alto y nuestras fragatas operan habitualmente en operaciones multinacionales, por lo que no es complicado integrarnos en diferentes fuerzas navales. En el caso de la OTAN, en el que los estándares, doctrina, procedimientos y tácticas son comunes, el ser capaces de operar juntos es relativamente sencillo. El principal reto, en mi opinión, es la conectividad y sincronización inicial de los diferentes sistemas de mando y control en la mar, una vez alcanzada esta capacidad, el resto suele desarrollarse con un alto grado de eficacia.

Durante más de un mes, realizarán diversas actividades de vigilancia tanto en el marco de los compromisos internacionales asumidos por nuestro país, como en operaciones de presencia, vigilancia y disuasión en los espacios marítimos de interés nacional. ¿Cómo se traduce eso en el día a día a bordo? ¿Cuáles son los principales retos de una navegación con diversos cometidos?

En la mar todos los días son de gran actividad para las dotaciones. En ocasiones, el mero hecho de navegar con condiciones meteorológicas adversas supone en sí un reto. A ello, siempre hay que unirle todas las labores derivadas de las operaciones en curso, así como el continuo adiestramiento que realizamos en los momentos de menor actividad.

Un barco de guerra en la mar, y en particular una fragata, no para nunca. El esfuerzo, ritmo y nivel de alerta se mantiene alto a bordo durante las veinticuatro horas del día e independientemente de condicionantes externos como pueda ser la meteorología. Si a eso le unimos que los cometidos varían notablemente en función de las diferentes operaciones en las que estamos participando en cada momento, hacen que esta navegación sea algo más demandante.

Adicionalmente hay que tener en cuenta que los barcos funcionan como una ciudad flotante en la que no solo tenemos que ser capaces de adiestrarnos y realizar las misiones ordenadas, sino que, además, debemos garantizar la habitabilidad y bienestar de las dotaciones durante todo el despliegue fuera de nuestras bases.

La presencia naval también tiene una dimensión de cooperación y diplomacia de defensa. ¿Qué papel desempeñan las escalas y actividades con las Marinas de países aliados?

Las escalas en puerto son una herramienta fundamental de la diplomacia de defensa y por tanto una parte importante del despliegue. Nos permiten representar a España, mostrar nuestras capacidades, estrechar lazos de amistad con nuestros aliados, así como proyectar la imagen y compromiso de nuestras Fuerzas Armadas y nación en el exterior.

En este despliegue hacemos escala en los puertos de Nápoles y Split. En el primero de ellos, además de una importante labor de diplomacia de defensa, se aprovechó para reforzar la interacción y visibilidad de la Armada ante los aliados de la OTAN, al estar en esta ciudad uno de los cuarteles generales conjuntos del mando de operaciones de la alianza. En el caso de Croacia, el foco se centrará en el apoyo a la industria de defensa, favoreciendo la proyección exterior de las capacidades españolas vinculadas al ámbito naval.

Nuestros barcos y dotaciones son unos magníficos embajadores de la marca España.

Durante este despliegue, está previsto que colaboren con unidades de varios países. ¿Qué aporta a las dotaciones españolas trabajar y adiestrarse junto a buques de otras marinas aliadas?

Efectivamente durante el despliegue tendremos la oportunidad de trabajar en la mar con unidades de 7 países diferentes. El poder operar y adiestrarnos con nuestros aliados le da, sin duda, un valor extra a esta operación.

La integración en la Standing Naval Maritime Force (SNMG) nos va a permitir contribuir a las actividades de disuasión y defensa de la OTAN formando parte de las fuerzas de la alianza que están listas para actuar. En el caso de la actividad Neptune Strike 26.4, nuestras fragatas podrán poner a prueba sus capacidades en la defensa de grupos de combate de portaaviones y en actividades ofensivas a largo alcance. Por su parte, el ejercicio organizado por la Marina de Italia “Mare Aperto”, en el que participarán más de 20 buques, 3 submarinos y alrededor de 30 aeronaves militares, será una excelente oportunidad para incrementar nuestro nivel de adiestramiento en todas las áreas de la táctica naval.

Comandante de Navio Mira a bordo de una fragata de la Armada española
Comandante de Navio Mira a bordo de una fragata de la Armada española

¿Qué aporta España a la agrupación naval de la OTAN que resulte especialmente relevante para el conjunto de la fuerza?

España cuenta con una de las mejores Armadas del mundo, por lo que su aportación a la OTAN es siempre muy valiosa. Contamos con unas fragatas y sistemas de armas muy capaces, pero mucho más importante que eso y nuestro mayor valor, es la profesionalidad, preparación y calidad humana de nuestras dotaciones, cuyo prestigio es muy alto entre nuestros aliados.

Una parte de la misión está vinculada a la operación Sea Guardian. ¿Qué importancia tiene el conocimiento del entorno marítimo?

El conocimiento del entorno marítimo es fundamental. Para poder operar con garantías en un espacio marítimo, es necesario contar con información analizada y evaluada que nos permita tener una visión completa de la situación en una determinada zona. De esta forma, podremos anticiparnos a las amenazas y tomar las decisiones adecuadas. En definitiva, es la base para poder entender qué ocurre en una determinada porción de mar y poder actuar eficazmente.

Uno de los cometidos principales de la operación Sea Guardian es precisamente ese, el contribuir al conocimiento del entorno marítimo en una zona de máximo interés para España como es el mar Mediterráneo. Es por ello que nuestra aportación y compromiso con esta operación es muy alto.

Adicionalmente, la operación Sea Guardian puede también cubrir un amplio abanico de tareas para contribuir a la seguridad marítima, entre las que se encuentran la lucha contra el terrorismo, la construcción de capacidades regionales de seguridad marítima, el garantizar la libertad de navegación, el ejecutar tareas de interdicción marítima, luchar contra la proliferación de armas de destrucción masiva o contribuir a la protección de infraestructuras críticas. Las fragatas “Navarra” y “Cristóbal Colón” están preparadas para poder realizar todo este tipo de cometidos.

Finalmente, ¿qué enseñanzas espera obtener al finalizar este despliegue? ¿Qué espera que se lleven las dotaciones cuando regresen a España?

El poder mandar una agrupación de escoltas en la mar es un privilegio del que siempre se sacan lecciones aprendidas. No importan los muchos años que hayas podido estar destinado a bordo de buques; la mar, los barcos y sus dotaciones siempre te tienen preparadas nuevas enseñanzas.

En esta navegación espero poder ver el avance de nuestros aliados en nuevas tecnologías y sus capacidades para enfrentar nuevas amenazas como son los sistemas no tripulados. Es un reto para todas las marinas del mundo y su evolución es muy rápida.

Por parte de las dotaciones, deseo que se lleven la experiencia de trabajar en un ambiente multinacional con muchas unidades navales de diferentes países y la satisfacción de haber podido representar a España ante nuestros aliados demostrando su gran nivel.

¿Algo más que le gustaría destacar?

Simplemente destacar la importancia de estos despliegues que realizamos bajo la estructura operativa de las Fuerzas Armadas. Son fundamentales para mostrar el compromiso de España con nuestros aliados de la OTAN, aportando capacidades y fuerzas que sin duda contribuyen a esa labor fundamental de disuasión y defensa. Hay que tener en cuenta que nuestra seguridad no se construye únicamente en el interior de nuestras fronteras, sino que comienza en escenarios algo más lejanos, donde se genera inestabilidad, y que realmente son el origen de ciertas amenazas para los intereses nacionales.

Por último, y aprovechando que el día 12 de octubre lo hemos pasado navegando, me gustaría destacar que es un auténtico orgullo para nuestras dotaciones y para mí el poder celebrar el día de la fiesta nacional en la mar, estando desplegados en operaciones. Como marinos no se me ocurre mejor forma de poner en valor nuestra vocación de servicio a España.

Iván Niño

Iván Niño

Iván Niño es psicólogo y reportero local, vinculado a la actualidad de Rota y la provincia de Cádiz. Su formación en Psicología le aporta una mirada analítica y humana que enriquece sus reportajes, donde busca no solo informar de los hechos, sino también dar voz a las personas y reflejar el impacto social de cada acontecimiento. Trayectoria y competencias -Graduado en Psicología por la Universidad de Jaén. -Reportero en Sigue la Información, donde cubre noticias de proximidad, sucesos, vida social, deporte y actualidad municipal.

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