La fragata Numancia evalúa el sistema anti-dron CROW en aguas de la Bahía de Cádiz tras tres días de ejercicios.
La fragata Numancia F-83 ha desarrollado una serie de ejercicios técnicos para medir la eficacia del sistema anti-dron. Las jornadas se desarrollaron en tres fases de operaciones en la mar y una sesión de trabajo en puerto de la Base Naval de Rota. Bajo la supervisión del Centro de Evaluación para el Combate (CEVACO), la dotación del buque ha trabajado junto a ingenieros civiles y pilotos de drones profesionales para simular perfiles de amenaza con aeronaves de distintos tamaños.
Para estas pruebas se utilizaron diversas plataformas de lanzamiento, incluyendo la Base Naval de Rota, el remolcador de altura La Graña y la propia fragata, lo que permitió generar escenarios tácticos que abarcan desde aproximaciones individuales hasta ataques coordinados mediante enjambres.
Tecnología de origen nacional
El sistema CROW es una solución de arquitectura modular diseñada íntegramente en España, lo que refuerza la autonomía estratégica industrial en el sector de la defensa. Su funcionamiento integra sensores avanzados para la identificación de objetivos con medidas de respuesta que incluyen la inhibición de frecuencias y el uso de munición especializada, como granadas diseñadas para interceptar aeronaves no tripuladas a corta distancia.
Esta capacidad de defensa cercana responde a la creciente vulnerabilidad de las unidades navales frente a sistemas no tripulados económicos y de fácil acceso en zonas de conflicto actuales.
Capacidades de la fragata F-83
La Numancia, con 138 metros de eslora y un desplazamiento de 3.900 toneladas, es un buque especializado en guerra antisubmarina y escolta, aunque su configuración actual permite la integración de estos nuevos módulos tecnológicos para misiones de protección.
Análisis técnico aeronaval
En el contexto actual de la guerra naval, la integración del sistema CROW en las fragatas de la clase Santa María (F-80) representa una actualización necesaria para prolongar la vida operativa de estas unidades frente a amenazas asimétricas.
A diferencia de los sistemas de defensa de punto tradicionales, como el Meroka de 20 mm presente en estos buques, el CROW aporta una capa de defensa no cinética mediante el espectro electromagnético. La incorporación de granadas especializadas sugiere un uso de hard-kill de baja colateralidad, ideal para la protección del buque en zonas de tráfico civil o en puerto, donde el uso de misiles o artillería pesada resulta limitado.
