La fragata portuguesa NRP Álvares Cabral F-331 realiza escala técnica en la Base Naval de Rota
La fragata NRP Álvares Cabral F-331, con base en Lisboa, ha atracado en la Base Naval de Rota para efectuar una escala técnica. La presencia del buque responde a la cooperación habitual entre marinas aliadas y al uso de infraestructuras compartidas dentro del marco de la OTAN.
Características del buque
La unidad pertenece a la Clase Vasco da Gama y se basa en el diseño alemán MEKO 200. Fue construida en los astilleros Howaldtswerke-Deutsche Werft en Kiel y entró en servicio el 24 de mayo de 1991 en la Marinha Portuguesa.
El buque registra 115,9 metros de eslora y 14,2 metros de manga con un desplazamiento de 3.200 toneladas. La dotación alcanza 169 efectivos entre oficiales, suboficiales y marinería.
Capacidad de combate
La fragata dispone de una pieza de artillería de 100 mm y armamento ligero de 20 mm. La defensa antiaérea se basa en misiles RIM-7 Sea Sparrow, mientras que la capacidad de ataque a superficie recae en misiles RGM-84 Harpoon. La protección de punto se encomienda al sistema Phalanx CIWS. Para la guerra antisubmarina cuenta con torpedos Mark 46 torpedo y opera un helicóptero embarcado Westland Lynx Mk95, empleado en detección y neutralización de amenazas bajo la superficie.
Despliegue previsto
Tras la escala técnica, la NRP Álvares Cabral se integrará en el dispositivo Standing NATO Maritime Group 1, una de las fuerzas de reacción marítima de la OTAN. Esta agrupación opera de forma continua en el espacio marítimo del Atlántico Norte y del mar Mediterráneo, donde desarrolla patrullas de presencia avanzada y tareas de disuasión.
El buque participará en el ejercicio Steadfast Defender 26, concebido como una maniobra de validación de capacidades de refuerzo rápido y protección de las rutas marítimas que conectan América del Norte con Europa. La fragata desarrollará cometidos de escolta de convoyes, protección de unidades logísticas, vigilancia de superficie y coordinación con aeronaves de patrulla marítima.
Dentro de este marco, se prevén misiones de vigilancia antisubmarina coordinadas con otras unidades de superficie y con aeronaves de patrulla como el Boeing P-8 Poseidon, empleadas para la detección de submarinos en tránsito. Estas tareas responden a la actividad creciente de unidades submarinas en aguas internacionales, incluida la presencia documentada de buques y submarinos de la Armada de Rusia en el Atlántico y en accesos al Mediterráneo. La misión contempla además intercambio de datos tácticos mediante redes aliadas de enlace de datos, con el objetivo de reforzar el conocimiento de la situación marítima en tiempo real.
