El USS Lewis B. Puller regresa a la Base Naval de Rota
El USS Lewis B. Puller ESB-3 ha regresado a la Base Naval de Rota como parte de su actividad operativa en aguas europeas. Este buque como “muelle flotante” de la Armada estadounidense está diseñado para proporcionar apoyo a operaciones expedicionarias. Cuenta con una dotación mixta en la que conviven militares de la U.S. Navy y marineros civiles del Military Sealift Command (MSC), responsables de distintas funciones operativas, técnicas y de sostenimiento de la plataforma.
Durante la maniobra de atraque en la Estación Naval de Rota, el buque estuvo asistido por los remolcadores civiles V.B. Almería, V.B. Cádiz y V.B. Jerez, que participaron en las operaciones de entrada y posicionamiento en el muelle 1 como es habitual por sus características de espacio.
Embarcaciones y equipos de trabajo en la cubierta
En la cubierta del USS Lewis B. Puller ESB-3 se distinguen diversos elementos relacionados con las operaciones de apoyo. Entre ellos destaca lo que parece ser una embarcación rígida situada en la zona de proa, además de varias grúas y equipos distribuidos a lo largo de la estructura. Estos medios permiten trabajar con cargas y facilitar el movimiento de equipos y materiales durante las operaciones. La configuración abierta de la cubierta proporciona espacio para embarcar distintos recursos en función de las necesidades de cada misión.

Militares y civiles a bordo
La organización del Lewis B. Puller responde a un modelo que distribuye las responsabilidades entre la U.S. Navy y el Military Sealift Command (MSC). Su dotación habitual ronda las 145 personas, entre militares y marineros civiles.
El personal militar se ocupa de las funciones relacionadas con las operaciones de vuelo, la cubierta de misión, la protección de la fuerza y el apoyo a los equipos embarcados. La marinería civil, por su parte, asume las tareas correspondientes a la navegación, la propulsión y el mantenimiento de la plataforma.
Esta distribución permite mantener el funcionamiento del buque y atender las necesidades de las misiones embarcadas sin recurrir a una dotación íntegramente militar. La configuración responde a las características de una plataforma concebida para prestar apoyo durante despliegues prolongados.
Con 240 metros de eslora, el Lewis B. Puller dispone de una amplia cubierta de misión y de instalaciones para apoyar distintos tipos de operaciones. Puede embarcar personal y medios especializados, incluidos equipos de aviación, fuerzas de operaciones especiales y unidades dedicadas a las contramedidas de minas.
Adiestramiento con la M240B durante la navegación
La actividad del buque incluye también el adiestramiento militar durante los desplazamientos. Recientemente, personal del Lewis B. Puller ha estado realizando prácticas con una ametralladora M240B junto al Small Craft Action Team (SCAT) en alta mar.
La ametralladora M240B es un arma de fuego automático de calibre 7,62 × 51 mm OTAN, empleada por distintas ramas de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Se trata de una ametralladora de propósito general, alimentada mediante cinta, que puede instalarse en montajes navales para su utilización desde un buque. A bordo, este tipo de armamento proporciona capacidad de respuesta frente a amenazas que puedan aproximarse a corta distancia.
El USS Lewis B. Puller ESB-3 dispone de varios puestos de armamento defensivo distribuidos por el buque, concretamente 12 puestos para ametralladoras de calibre .50 (12,7 mm), aunque también se emplean a bordo armas como la M240 y lanzagranadas Mk 19.
El Small Craft Action Team (SCAT) es un equipo de marineros adiestrados para responder ante situaciones que puedan comprometer la seguridad del buque, especialmente ante amenazas procedentes de embarcaciones pequeñas. Sus integrantes reciben formación en el manejo de armas instaladas a bordo, vigilancia, identificación y comunicación de contactos, así como en los procedimientos de respuesta previstos por la Armada estadounidense. Su cometido es reforzar la protección del buque cuando se requiere una reacción rápida, por ejemplo, ante una aproximación sospechosa durante la navegación.
