Elcano llega al Caribe costarricense y enfila Puerto Limón en Costa Rica
La silueta del Juan Sebastián de Elcano se desliza ya por las aguas del golfo de Honduras con rumbo a Puerto Limón, enclave del Atlántico costarricense. El atraque está previsto en el muelle Hernán Garrón Salazar, una infraestructura que cumple funciones logísticas y turísticas de primer orden. Por sus instalaciones pasan cada año miles de viajeros que encuentran aquí el acceso a una provincia con rasgos propios dentro del país. Limón actúa como cabecera administrativa y motor económico, y para el visitante europeo conviene entender que el cantón constituye la base de la organización territorial en Costa Rica, con un fuerte sentido de pertenencia comunitaria.

Un crisol de razas bajo el sol caribeño
Llegar a Limón implica entrar en un entorno marcado por la mezcla cultural. La ciudad y su entorno reúnen influencias diversas donde conviven tradiciones de origen nicaragüense, aportaciones de la comunidad china y una profunda herencia afrodescendiente que define el carácter local. A unos 170 kilómetros de San José el ritmo cambia de forma notable. La humedad, las temperaturas estables y el paisaje tropical condicionan la vida diaria. El centro urbano mantiene una intensa actividad comercial y portuaria, mientras que en los alrededores se despliega un litoral de gran atractivo. Cahuita, Puerto Viejo, Cocles o Manzanillo ofrecen playas de arena clara y vegetación abundante accesibles en menos de una hora por carretera.

El festín de los dos océanos
La gastronomía de la zona refleja esa diversidad. El rice and beans es uno de los platos más representativos y se elabora con leche de coco, lo que le aporta un sabor característico. La sopa de mondongo mantiene su lugar en la cocina tradicional, al igual que el paty, una empanada especiada muy popular. También destacan el pan bon, el rondón a base de pescado y productos del entorno y el agua de sapo, una bebida fría con jengibre que resulta habitual en el día a día.

Guardianes de fuego en el horizonte
Más allá del litoral, el territorio costarricense ofrece una notable actividad volcánica. El Poás presenta un cráter activo con una laguna de gran impacto visual. El Irazú, el más elevado del país, permite en condiciones favorables observar tanto el Pacífico como el Caribe. En la zona norte, el Rincón de la Vieja muestra manifestaciones geotérmicas como fumarolas y lodos en ebullición, recordando la dinámica geológica que caracteriza a la región.

Agradecimiento @Fotografías: Edwin Centeno.

Saludos desde Costa Rica. Por aquí muy ansiosos por la llegada del Buque Escuela Elcano. Muchas gracias por tu reporte. No creo que mis obligaciones laborales me permitan desplazarme desde el centro del país hasta puerto Limon. La costa atlántica costarricense es preciosa. Te voy a compartir unas fotografias de Cahuita y Puerto Viejo.