La fragata Álvaro de Bazán protagoniza la Jura de Bandera en Motril
El puerto de Motril acogerá el próximo 12 de diciembre una Jura de Bandera para personal civil organizada por la Armada con motivo del V Centenario del nacimiento del almirante Álvaro de Bazán y Guzmán. La ceremonia tendrá lugar a las 11 horas en el muelle de Graneles y contará con la fragata Álvaro de Bazán F-101 como principal protagonista.
La inscripción está abierta a ciudadanos españoles mayores de 18 años que no hayan prestado juramento o promesa ante la Bandera en los últimos 25 años. La organización ha establecido un límite de 500 participantes y fija el 27 de noviembre como fecha límite para formalizar las solicitudes.
La iniciativa está organizada por el Estado Mayor de la Flota y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Motril y de la Autoridad Portuaria. Su celebración forma parte del programa de actividades de la VII Jornada Histórica de la Armada, dedicada durante 2026 a la figura del primer marqués de Santa Cruz.
El 12 de diciembre de 1526 nació en Granada Álvaro de Bazán, uno de los marinos más destacados de la historia naval española. Cinco siglos después, la Armada ha querido vincular esta conmemoración con la presencia en Motril de la fragata que lleva su nombre.

La fragata Álvaro de Bazán regresa a Motril veinte años después
La relación de la fragata con Motril se remonta al 19 de septiembre de 2006, cuando el buque recibió en este puerto su Bandera de Combate. La enseña fue entregada por la princesa de Asturias, Letizia Ortiz, y había sido donada por el Ayuntamiento de Granada.
Veinte años después, la fragata regresará a las mismas instalaciones portuarias para participar en los actos conmemorativos del quinto centenario del nacimiento del marino que le da nombre.
La F-101 pertenece a la 31 Escuadrilla de Superficie y tiene su base en el Arsenal Militar de Ferrol. Fue construida en la factoría de Navantia en Ferrol y botada el 27 de octubre de 2000. Su entrega a la Armada se produjo el 19 de septiembre de 2002.
Se trata de la primera de las cinco fragatas de la clase F-100 y fue el primer buque de la Armada española equipado con el sistema de combate AEGIS. Esta tecnología constituye el elemento central de sus capacidades de vigilancia y defensa antiaérea, al permitir detectar, seguir y combatir simultáneamente múltiples amenazas.
Con 146,7 metros de eslora y un desplazamiento de 5.853 toneladas a plena carga, la fragata dispone de una velocidad máxima de 28 nudos. Su dotación está integrada por alrededor de 200 personas, aunque la cifra puede variar según las necesidades operativas y el personal embarcado.
Entre sus principales sistemas de armas figuran un cañón naval Mk 45 de 127 milímetros y un sistema de lanzamiento vertical de 48 celdas para misiles SM-2 y ESSM. También dispone de misiles antibuque Harpoon y capacidad para operar con un helicóptero SH-60B Seahawk.
La combinación de sensores, sistemas de combate y armamento permite a este tipo de fragatas proporcionar defensa aérea a las unidades que integran una agrupación naval, además de desarrollar misiones de escolta, vigilancia y protección marítima.
Un despliegue internacional de 161 días en el Atlántico y el Pacífico
La llegada a Motril tendrá lugar después de uno de los despliegues internacionales más exigentes de la trayectoria reciente de la F-101. La fragata regresó a su base en Ferrol el pasado 20 de octubre, después de permanecer 161 días desplegada y completar una navegación de 30.000 millas náuticas, equivalente a 1,3 vueltas al mundo.
La misión comenzó el 12 de mayo y permitió a la Armada mantener una presencia naval española en diferentes escenarios del Atlántico y el Pacífico, además de participar en importantes actividades de cooperación y adiestramiento con marinas aliadas.
Durante el despliegue, la unidad tomó parte en cuatro ejercicios multinacionales: Galapex 2026, Rimpac, Pacific Dragón y Unitas.
Uno de los momentos más destacados fue su participación en RIMPAC, desarrollado en aguas próximas al archipiélago de Hawái. Este ejercicio, considerado el mayor encuentro internacional de adiestramiento marítimo, reúne periódicamente a fuerzas navales de numerosos países para mejorar su interoperabilidad y capacidad de actuación conjunta.
En el ejercicio Pacific Dragón, centrado en la defensa contra misiles balísticos, actuó como buque de mando y embarcó al Estado Mayor del comandante del 31 Escuadrón de Destructores de la Marina estadounidense.
